Los artículos que importaste son su base de aprendizaje. Sin prompts que escribir ni periodo de rodaje: contesta en segundos, en el idioma del cliente, a cualquier hora del día.
Una sola respuesta inventada te cuesta un cliente. Este agente solo habla desde tu contenido: cuando el contenido se acaba, la respuesta también.
Apúntalo a tu web, suelta archivos, sincroniza Notion o Drive o trae entero tu antiguo centro de ayuda: todo se convierte en respuestas sin reescribir nada.
Suelta un PDF, un DOCX o un XLSX y ya son fuentes.
Páginas y bases de datos, siempre sincronizadas.
Documentos y hojas de cálculo, siempre sincronizados.
Trae los artículos directamente desde Zendesk, Intercom o Freshdesk.
Datos clave extraídos de tu web e hilvanados en cada respuesta.
Todo lo que publica tu centro de ayuda, el agente lo sabe.
Explorar la base de conocimientoEl agente nunca reescribe su propio comportamiento. Cada ajuste es explícito, y puedes ensayarlo antes de que lo vea un cliente.
Las preguntas sin respuesta se acumulan como lagunas; contesta una y se convierte en una respuesta fijada.
Da forma al estilo, a las preguntas de aclaración y a la escalación: siempre activas o activadas por palabra clave, canal por canal.
¿Pregunta conocida? Fija tu redacción exacta y siempre gana.
Fija el tono, la longitud y cuándo pedir ayuda, sin ingeniería de prompts.
Resolución guiada paso a paso que recopila los datos antes de que entre una persona.
Un mismo agente cubre Telegram, Instagram, el widget, WhatsApp, Discord, Messenger, Slack y tu propia app móvil, y vive dentro de helpdesks como Freshdesk, Zendesk e Intercom, con controles canal por canal.
Uno recita un árbol de decisión. El otro aprendió tu producto de la documentación que importaste.
De dónde salen sus respuestas, cuándo llama a una persona y cómo lo mantienes bajo control.
Una tarde para configurarlo y 14 días para probarlo gratis, sin tarjeta de crédito.
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